canapé fue
la primera vez.
un niño, una tabla,
y el deseo de que algo pequeño
pudiera cambiar la noche.
acá no venís a cenar. venís a conspirar con la mesa. a hablar con gente que no conocías hace veinte minutos. a descubrir una canción que te arruina el algoritmo pero te mejora el ánimo.
un bar chiquito con grandes ambiciones y los modales de quien ya lo perdió todo y por fin respira. porque nos tocó hacer mucho con poco. por dicha, porque eso nos salió mejor.
